Crédito comercial: qué es, tipos y plazos legales

Tres ejecutivos en una reunión revisando y firmando documentos financieros sobre una mesa, con una calculadora.

El crédito comercial es la financiación que un proveedor concede a su cliente al aplazar el cobro de una compraventa de bienes o servicios, sin pasar por un banco: no se presta dinero en efectivo, sino que se difiere el pago de una mercancía o un servicio ya entregado. Es la forma de financiación a corto plazo más habitual entre empresas españolas, precisamente porque nace de la propia operación comercial y no de una negociación bancaria aparte.

A diferencia de un préstamo bancario, en el crédito comercial el prestamista no es una entidad financiera: es la otra parte del contrato de compraventa. El proveedor concede crédito al cliente cuando aplaza el cobro, y el cliente se lo concede al proveedor cuando paga por adelantado.

Crédito comercial vs préstamo bancario: diferencias

Crédito comercial Préstamo bancario
Lo concede cualquier empresa o autónomo vinculado por un contrato de compraventa Lo concede una entidad financiera especializada
Se materializa en mercancía, servicios o aplazamiento del pago Se materializa en efectivo
Normalmente sin interés explícito, o interés bajo incluido en el precio Interés y comisiones, generalmente más elevados
Se recoge en el propio contrato de compraventa o en la factura Requiere un contrato de préstamo específico

Tipos de crédito comercial

  • Anticipo: el comprador paga una parte del precio antes de recibir la mercancía o el servicio. El plazo del crédito corre desde que se entrega el anticipo hasta que el comprador recibe los bienes.
  • Pago por adelantado (prepago): el comprador abona el 100 % del precio antes de que el proveedor entregue el bien o preste el servicio. En este caso es el comprador quien financia al proveedor hasta que se produce la entrega.
  • Pago diferido (aplazado): el proveedor entrega la mercancía y cobra en un único pago, contra factura, tiempo después de la entrega. Desde que se entregan los bienes hasta que se cobran, se consideran comprometidos por el proveedor.
  • Pago a plazos: igual que el pago diferido, pero el importe se divide en varios pagos con un calendario pactado en el contrato o la factura, en lugar de liquidarse de una vez.

Plazos legales del crédito comercial en España

El crédito comercial no suele necesitar un contrato independiente: basta con que las condiciones de pago (plazo, importe, posible descuento por pronto pago) figuren en el propio contrato de compraventa o en la factura. Si el contrato principal exige forma escrita o registro, el acuerdo de crédito comercial que lo acompaña debe cumplir los mismos requisitos.

La Ley 3/2004, modificada por la Ley 15/2010 de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, fija el plazo máximo de pago entre empresas en 60 días naturales desde la entrega de los bienes o la prestación del servicio. El Tribunal Supremo ha confirmado que este límite es imperativo: cualquier pacto que lo supere, aunque lo firmen ambas partes, es nulo. Superado el plazo, el acreedor tiene derecho a exigir intereses de demora y una indemnización por los costes de cobro, y puede recurrir al factoring para adelantar el cobro de la factura o, si el impago se prolonga, reclamarla judicialmente.

Modalidades habituales de crédito comercial

  • Factura

    La deuda del comprador por los bienes o servicios recibidos se confirma mediante una factura emitida por el proveedor, que acredita el importe pendiente y el derecho del proveedor a reclamarlo.

  • Cuenta abierta

    El proveedor habilita al comprador habitual una cuenta que le permite recibir los bienes de inmediato y pagar más tarde, tras recibir la factura, durante un periodo pactado en el que puede usar la cuenta de forma repetida.

  • Descuento por pronto pago

    Cuando el proveedor trabaja con un cliente de confianza, puede ofrecerle un descuento sobre el precio a cambio de que pague dentro de un plazo más corto del habitual.

  • Crédito estacional

    El proveedor envía los productos por adelantado para que el comprador acumule existencias antes del inicio de la temporada de ventas, y cobra solo al final de la campaña. El proveedor ahorra en almacenamiento y el comprador gana un aplazamiento adicional.

  • Consignación

    El proveedor entrega los bienes al comprador y solo cobra por los que efectivamente se vendan; los que no se venden se devuelven. El comprador recibe la mercancía sin obligación de pagarla por adelantado, algo habitual cuando la demanda de un producto nuevo es difícil de prever.

Ventajas y desventajas del crédito comercial para pymes

La principal ventaja del crédito comercial es que, al no llevar interés explícito en la mayoría de los casos, resulta más barato que un préstamo bancario, y su gestión es mucho más sencilla: las condiciones se fijan directamente en el contrato principal o en la factura, sin necesidad de un documento aparte. Al comprador le permite recibir los bienes ahora y pagar después, mejorando su capital de trabajo; al proveedor, cobrar por adelantado (parcial o totalmente) le permite disponer de liquidez antes de completar la entrega. En ambos casos, es una vía para poner en circulación efectivo que de otro modo quedaría inmovilizado.

La principal desventaja es que su importe está limitado: por un lado, por el volumen de existencias del proveedor y, por otro, por la solvencia del comprador. El proveedor asume el riesgo de que el comprador no pague las facturas o entre en concurso; el comprador que paga por adelantado asume el riesgo de que la mercancía no llegue, llegue tarde o no cumpla las condiciones pactadas. Por eso, y porque el plazo legal máximo es de 60 días, el crédito comercial es una herramienta de financiación a corto plazo: para necesidades de mayor volumen o plazo hace falta combinarlo con otras vías, como el factoring o una buena gestión de la tesorería.