¿Qué es el brexit?
Brexit es un neologismo inglés formado a partir de las dos primeras letras de la palabra «Gran Bretaña» («Britain») y la palabra «salida» (exit). Estos conceptos se refieren a la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El neologismo se crea por analogía con la palabra «Grexit», que indica la posible salida de Grecia de la UE.
Tabla de Contenidos
Cronología: del referéndum al acuerdo comercial
El 23 de junio de 2016, el gobierno británico celebró un referéndum sobre la continuidad del Reino Unido en la Unión Europea. Los resultados fueron ajustados: el 52% de los británicos votó a favor del Brexit y el 48% en contra. La libra esterlina reaccionó de inmediato con un fuerte desplome.
La entonces primera ministra Theresa May hizo del Brexit el objetivo principal de su mandato, pero el Parlamento británico rechazó en varias ocasiones los términos de salida negociados con la UE, lo que obligó a posponer repetidamente la fecha de salida y acabó forzando su dimisión en 2019.
Su sucesor, Boris Johnson, renegoció el acuerdo de salida y logró que el Parlamento lo aprobara. El Reino Unido abandonó oficialmente la Unión Europea el 31 de enero de 2020, aunque siguió aplicando las normas comunitarias durante un periodo de transición hasta el 31 de diciembre de ese mismo año. Desde el 1 de enero de 2021 está en vigor el Acuerdo de Comercio y Cooperación (TCA, por sus siglas en inglés) entre la UE y el Reino Unido, que regula la relación comercial actual entre ambos.
La frontera de Irlanda del Norte: del backstop al Marco de Windsor
La cuestión central del acuerdo era la frontera aduanera entre Irlanda del Norte, parte del Reino Unido, y la República de Irlanda, miembro de la UE.
Durante la negociación, el principal obstáculo fue precisamente ese: cómo evitar una frontera física entre las dos Irlandas sin poner en riesgo el Acuerdo del Viernes Santo de 1998, que puso fin a décadas de violencia en la isla, y sin abrir una vía de entrada de mercancías a la UE sin control aduanero. La primera propuesta para resolverlo fue el backstop, una cláusula de salvaguarda que mantendría a todo el Reino Unido dentro de la unión aduanera de la UE hasta encontrar una alternativa permanente, pero el Parlamento británico la rechazó en varias votaciones.
La solución, acordada por Boris Johnson, fue el Protocolo de Irlanda del Norte, en vigor desde el 1 de enero de 2021: Irlanda del Norte permanece dentro del mercado único de mercancías de la UE, mientras que los controles aduaneros se trasladan al mar de Irlanda, es decir, a las mercancías que llegan desde Gran Bretaña.
Este mecanismo generó fricciones comerciales y tensión política en Irlanda del Norte, así que en marzo de 2023 la UE y el Reino Unido acordaron el Marco de Windsor, que simplifica esos controles: exime de chequeos a los productos británicos destinados a permanecer en Irlanda del Norte, y los mantiene solo para las mercancías que puedan acabar cruzando hacia la República de Irlanda, ya en territorio de la UE.
Implicaciones del Brexit
- El Acuerdo de Comercio y Cooperación mantiene arancel cero y sin cuotas para las mercancías que cumplen las reglas de origen, pero las operaciones con el Reino Unido pasan de ser intracomunitarias a ser importaciones y exportaciones, con las obligaciones que definen los Incoterms pactados entre comprador y vendedor: hace falta declaración aduanera, liquidar el IVA a la importación, valorar si conviene un depósito aduanero y, en muchos casos, un certificado de origen.
- Es necesario el control de aduanas y pasaportes para viajeros y mercancías, con la documentación habitual para exportar desde España.
- Los productos agroalimentarios y de origen animal están sujetos a controles sanitarios y fitosanitarios adicionales en frontera, una barrera no arancelaria que ha afectado especialmente a la pesca y la agricultura.
- El Reino Unido perdió el «pasaporte» financiero que permitía a sus entidades operar en toda la UE sin autorización adicional.
- Los ciudadanos de ambos territorios ya no tienen derecho a vivir y trabajar indefinidamente en el otro sin un permiso específico.
Como parte del acuerdo de salida, el Reino Unido se comprometió a abonar a la UE una liquidación financiera de en torno a 33.000 millones de libras y a garantizar los derechos de los cerca de 3,5 millones de ciudadanos de la UE que ya vivían en su territorio.
El Brexit sigue generando ajustes años después de su entrada en vigor: el acuerdo pesquero UE-Reino Unido, que inicialmente preveía renegociar cada año cuánto pescado pueden capturar los pescadores de la UE en aguas británicas a partir de 2026, se resolvió antes de esa fecha. En mayo de 2025 ambas partes acordaron extender el acceso recíproco a caladeros durante 12 años más, hasta 2038, y las cuotas de pesca para 2026 quedaron cerradas en diciembre de 2025, eliminando la renegociación anual que estaba prevista.

