¿Cómo evitar el despilfarro en la Producción?
Los despilfarro en la Producción de cadena
El despilfarro en la producción es toda operación o recurso empleado que supone un coste para la empresa pero que el cliente no está dispuesto a pagar, porque no aporta valor al producto ni la diferencia de la competencia. Muchas empresas recurren al Sistema Lean Manufacturing precisamente para identificar y reducir este tipo de derroche, ya que un sistema de producción bien organizado agiliza la ejecución del proceso industrial y es responsable directo de la producción de bienes y servicios en la empresa.
Tabla de Contenidos
Despilfarro en la producción: qué es el Valor Añadido
En Producción se considera Valor Añadido a las operaciones necesarias e imprescindibles para transformar una materia prima en producto terminado, pasando por todos los niveles de elaboración. Son operaciones que suponen un coste, pero que el cliente está dispuesto a pagar porque sin ellas no se podría obtener el producto deseado.
Por el contrario, todas las operaciones o situaciones que suponen un coste para la planta y que el cliente no está dispuesto a pagar (porque no aportan nada al producto ni lo diferencian de la competencia) son despilfarro en la producción. Reducir ese despilfarro permite optimizar los costes de producción sin alterar las características del producto.
Cómo eliminar el despilfarro en la producción en 3 pasos
El objetivo final de cualquier producción es eliminar el despilfarro. Estos son los tres pasos para ganar esa «guerra al despilfarro»:
- Identificar: recorrer toda la cadena de producción para localizar qué operaciones aportan valor añadido al producto y cuáles se pueden evitar, sustituir u optimizar manteniendo la calidad.
- Actuar: una vez localizadas las operaciones que suponen un despilfarro, aplicar la técnica Lean que mejor se ajuste a cada caso (por ejemplo, Kaizen para la mejora continua o el método Kanban para regular el flujo de producción).
- Estandarizar: aplicar las técnicas necesarias para consolidar el nuevo proceso ya optimizado, de forma que pase a formar parte de la línea de producción habitual y siga siendo susceptible de mejora continua.
Principales tipos de despilfarro que hay que identificar
Para eliminar el despilfarro es fundamental conocer primero los tipos de derroche más habituales en una línea de producción:
- Despilfarro por sobreproducción: fabricar por encima de lo que necesita el cliente, lo que suele generar grandes costes de almacenaje.
- Despilfarro por tiempos de espera: tiempo perdido y retrasos, tanto de las máquinas como del personal, que dan lugar a operarios parados o con carga de trabajo excesiva.
- Despilfarro por exceso de existencias: acumulación de material innecesario que el cliente no demanda y que no se va a utilizar de forma inmediata.
- Despilfarro por transporte y movimientos innecesarios: recorridos de materiales o personas mal planificados que generan un gasto que se podría evitar.
- Despilfarro por sobreprocesamiento: realizar más operaciones o controles de los que exige realmente la especificación del producto.
- Despilfarro por defectos de producción: errores que no generan ningún valor y se traducen en desperdicio de mano de obra, materiales e insatisfacción del cliente.
Esta es una introducción a los tipos más comunes: para conocer la lista completa con ejemplos de cada uno, conviene consultar los tipos de despilfarro que todo empresario debe evitar.
La mejora continua, la mejor aliada contra el despilfarro
Conocer los tipos de despilfarro y cómo eliminarlos no siempre garantiza, por sí solo, una optimización real de los costes de producción. Por eso conviene integrar esta identificación dentro de una cultura de mejora continua: revisar periódicamente los procesos, formar a los operarios para que detecten despilfarros en su propio puesto de trabajo y aplicar de forma sistemática metodologías como Kaizen o las 5S, en lugar de tratarlo como una acción puntual. Así el objetivo deja de ser «reducir el despilfarro una vez» y pasa a ser mantenerlo bajo control de forma continua.
