Diferentes modelos de una red de distribución en Logística

Ilustración abstracta de una red de puntos y líneas azules interconectados sobre fondo blanco, representando una red de distribución logística.

La red de distribución en la cadena de la logística

Dentro de la gestión logística, también se debe conocer los diferentes modelos de una red de distribución porque es imprescindible para planificar la distribución de la mercancía. Y se debe decidir, entre otras variables, el número óptimo de almacenes o almacenes intermedios, distribución directa o indirecta, subcontratación o no de servicios externos, etc.

La red de distribución es el conjunto de almacenes, medios de transporte y rutas que una empresa utiliza para hacer llegar sus productos al cliente final, y su diseño condiciona directamente el nivel de servicio, la eficiencia de costes y la entrega a tiempo. Elegir bien el modelo de red de distribución dentro de la gestión logística no es opcional: exige un análisis previo de los recursos y la infraestructura disponible de la empresa.

¿Cuáles son los modelos de una red de distribución?

Los diversos tipos de redes de distribución nacen por la imperiosa necesidad de conectar y transportar los bienes de consumo desde su punto de producción hasta el mercado. Y de cómo sea esa configuración de la red, los costes condicionaran la distribución de la mercancía, pero también la planificación y organización eventual de una cadena de suministro.

Tipos de distribución directa e indirecta en logística

Directa desde fábrica al cliente

Una red de distribución es directa cuando los productos salen de fábrica y van directamente al consumidor final sin necesidades de intermediarios. Es mucho más rápida y en ella se ahorran costes logísticos. Aunque ese ahorro de costes no es demasiado viable porque no existe una red comercial que dé a conocer los productos de fábrica.

Directa a través de un almacén regulador

La distribución directa que se realiza a través de un almacén regulador es muy parecida a la directa desde fábrica al cliente, sólo que en este tipo existe un almacén entre la producción y el cliente final en donde los productos están almacenados esperando su salida. Normalmente, este tipo de logística se realiza cuando la producción es muy elevada.

Distribución indirecta: modelos escalonado y de outsourcing

La distribución es indirecta cuando la mercancía pasa por uno o varios intermediarios antes de llegar al cliente final, en lugar de ir directamente desde la fábrica. Los dos modelos más habituales son el escalonado y el de outsourcing o subcontratación, que se explican a continuación.

Distribución escalonada

Este tipo de distribución se vincula con la existencia de uno o varios almacenes centrales conocidos como reguladores. Son estos almacenes los que reciben la producción directamente del fabricante y que luego la envían, mediante procesos periódicos de reposición de stock, a los almacenes regionales o periféricos. El objetivo de este método es aproximar el producto a los puntos de consumo. Este tipo de red de distribución es propia de las producciones que están alejadas de los puntos de venta y que aprovechan la optimización de los transportes para ser entregadas a los destinatarios finales.

Outsourcing en la distribución (subcontratación)

Este tipo se lleva a cabo a través de un sistema de subcontratación en la cadena logística, a través del cual los productos pasan por distintas manos de distribución. En ocasiones, es la propia empresa la que subcontrata ciertas funciones logísticas a otras empresas para ahorrar costes. En definitiva, se movilizan recursos hacia una empresa externa a través de un contrato que desarrollará actividades en nombre de la primera. El nivel de externalización puede variar mucho según el tipo de operador logístico 3PL o 4PL que se contrate.

Transporte primario: de proveedor a fábrica y de fábrica a almacenes

El transporte primario es el que se realiza entre proveedores y fabricantes para el abastecimiento de materias primas o productos semielaborados a pie de fábrica o cadena de producción, o bien el que se efectúa entre la fábrica y los almacenes centrales o reguladores de la empresa. Cuanto más corto y fiable es este trayecto, menor es el lead time total de aprovisionamiento.

Otros modelos de red de distribución: centralizado, descentralizado y cross-docking

Además de las variantes anteriores, centradas en el recorrido entre fábrica y cliente, muchas empresas clasifican su red de distribución según el número y la ubicación de sus almacenes:

Modelo centralizado: toda la mercancía pasa por un único almacén central, desde el que sale una flota de vehículos con rutas asignadas para atender a los clientes de las distintas zonas. Reduce el coste de almacenaje frente a un modelo repartido, aunque alarga el tiempo de entrega a las zonas más alejadas — puedes ver la diferencia entre almacén y centro de distribución para elegir el que mejor encaje.

Modelo descentralizado: la mercancía se reparte entre varios almacenes de proximidad o delegaciones situadas cerca de los clientes. Exige una infraestructura mayor que el modelo centralizado, pero reduce el plazo de entrega en la última milla. Para decidir cómo organizar cada almacén una vez elegido el modelo, puedes consultar los tipos de layout de un almacén.

Cross-docking: variante del modelo descentralizado en la que la mercancía no llega a almacenarse: se recibe, se reclasifica según destino y sale de nuevo en menos de 24 horas. Reduce drásticamente el coste de almacenaje, aunque exige una coordinación muy precisa entre proveedores y transportistas. Puedes ampliar en qué es el cross docking en logística y cómo aplicarlo.

Esferas metálicas interconectadas por líneas con una esfera roja destacada en el centro, representación abstracta de una red de distribución logística.

En la práctica, una misma cadena logística suele combinar varios de estos modelos de red de distribución según las necesidades del momento: la ubicación de los clientes, el volumen de producción y el presupuesto disponible. La configuración elegida condiciona directamente el coste final de la distribución de la mercancía.