Arancel proteccionista: qué es, para qué sirve y tipos de arancel

Vista satelital de la Tierra desde el espacio, con el hemisferio norte, el Ártico y Europa iluminados sobre fondo negro.

Tarifa oficial que determina los derechos que se han de pagar en varios ramos, como el de costas judiciales, transporte ferroviario o aduanas.

Un arancel proteccionista es un impuesto que un país aplica a las mercancías importadas para encarecerlas y proteger así a su propia industria frente a la competencia exterior. A diferencia de otros impuestos, su objetivo principal no es solo recaudar: es alterar el precio relativo entre el producto nacional y el importado para inclinar la balanza a favor del primero.

Para qué sirven los aranceles: función proteccionista y recaudatoria

Los gobiernos recurren a los aranceles por dos motivos principales, que pueden combinarse en un mismo impuesto:

  • Función proteccionista: encarecer el producto importado para que el consumidor nacional elija la alternativa local, protegiendo así el empleo y la actividad de sectores propios frente a competidores extranjeros con costes más bajos.
  • Función recaudatoria: generar ingresos para las arcas públicas mediante un impuesto indirecto que se cobra en el momento de la importación. Esta función resulta especialmente relevante en países con menor desarrollo económico, donde los aranceles llegan a representar una fuente de ingresos significativa frente a otros impuestos más difíciles de recaudar.

El uso de aranceles con fines proteccionistas no es un fenómeno del pasado: en los últimos años ha vuelto a primera línea del debate económico internacional, con distintos bloques comerciales elevando o amenazando con elevar aranceles a determinados sectores para proteger su industria nacional o presionar en negociaciones comerciales. El principio de fondo sigue siendo el mismo que explica el uso histórico de este impuesto.

Origen del término

Según la Real Academia Española, la palabra arancel procede del árabe hispánico alinzál, ligado originalmente a la idea de tasación. En la España medieval, el cobro de derechos sobre las mercancías que entraban en el reino recibía el nombre de almojarifazgo —también de origen arábigo— y era gestionado por funcionarios llamados almojarifes, antecedente histórico de lo que hoy serían los inspectores de aduanas.

Tipos de arancel según su forma de cálculo

Además de clasificarse por su finalidad (proteccionista o recaudatoria), los aranceles se agrupan también según cómo se calcula el importe a pagar:

  • Ad valorem: es el más habitual. Se calcula como un porcentaje sobre el valor en aduana de la mercancía importada.
  • Específico: se aplica una cantidad fija por unidad física (peso, volumen, número de piezas), con independencia del valor del producto.
  • Mixto: combina un componente ad valorem y otro específico, aplicando el que resulte más elevado según la normativa.
  • Compuesto: similar al mixto, pero acumula ambos componentes en lugar de aplicar solo el mayor.
  • A tanto alzado: un arancel único que se aplica a un conjunto de artículos sin carácter comercial, sin necesidad de calcular cada partida por separado.

Esta clasificación por forma de cálculo es independiente de que el arancel se aplique a la importación —lo más habitual— o, en casos más excepcionales, a la exportación, cuando la autoridad aduanera busca evitar el desabastecimiento del mercado interior. Para un desglose completo de cada tipo con ejemplos numéricos, puede consultarse la guía completa sobre el arancel aduanero y sus tipos.

El TARIC y la clasificación arancelaria en la Unión Europea

En la Unión Europea, para saber qué arancel corresponde a una mercancía concreta es necesario clasificarla dentro del TARIC (Tarif Intégré Communautaire), el arancel integrado de la UE que recoge las disposiciones aplicables a un producto cuando se importa —o, en determinados casos, se exporta— en el territorio aduanero comunitario. El TARIC se apoya en dos bases previas:

  • El sistema armonizado, que permite catalogar de forma sistemática y uniforme las mercancías en capítulos, partidas y subpartidas comunes a nivel internacional, sustituyendo la codificación individual que cada Estado usaba antes de la armonización.
  • La nomenclatura combinada, evolución del sistema armonizado que añade una definición más detallada del producto dentro de cada subpartida, y que dio paso al TARIC actual.

Una clasificación incorrecta del código arancelario puede suponer pagar un importe distinto al debido o generar incidencias en la aduana. El código TARIC se incluye, entre otros datos, en el Documento Único Administrativo (DUA), por lo que las empresas que importan o exportan con cierta frecuencia suelen apoyarse en un agente de aduanas para verificarla y reunir correctamente los documentos necesarios para exportar.

Los aranceles son solo una de las barreras al comercio internacional a las que se enfrenta una empresa que quiere internacionalizarse; junto a ellas existen otras barreras no arancelarias igual de determinantes, como licencias, cuotas o requisitos técnicos. Por eso muchos países buscan beneficiarse mutuamente reduciendo de forma progresiva estas barreras: cuanto mayor es la integración comercial entre mercados, menores tienden a ser los aranceles y el resto de obstáculos al comercio entre ellos.

En conclusión, entender la diferencia entre la función proteccionista y la recaudatoria de un arancel, y saber en qué categoría de cálculo encaja, resulta clave para cualquier pyme que importe o exporte mercancías, ya que ambos factores determinan el coste final de sus operaciones internacionales.