¿Qué es el depósito aduanero en Gestión Logística?

Ilustración de un globo terráqueo rodeado de cajas de cartón apiladas que representa el almacenamiento de mercancías en un depósito aduanero.

El deposito aduanero en la gestión logistica

Un depósito aduanero es un recinto autorizado por la aduana en el que se pueden almacenar mercancías procedentes de fuera de la Unión Europea sin pagar aranceles ni IVA mientras permanecen dentro. Es una de las figuras clave del comercio internacional, ya que permite a las empresas gestionar sus importaciones y exportaciones con mayor flexibilidad y sin adelantar impuestos hasta que la mercancía se despacha a consumo, se reexporta o se destina a otro régimen aduanero.

Estos depósitos están situados en territorio nacional, habilitados por la administración y bajo el control de una aduana. En ellos se permite el almacenamiento de mercancías —con la posibilidad de someterlas a determinadas operaciones autorizadas— y acogerse a la exención de los impuestos de importación (aranceles, IVA) mientras no se les dé una salida definitiva. Pueden acogerse a este régimen mercancías no restringidas legalmente, tanto si proceden de un tercer país como si son comunitarias o nacionales.

Los diferentes tipos de depósito aduanero que existen

Un depósito aduanero es público cuando el almacén puede ser utilizado por cualquier persona, o privado si está reservado al uso exclusivo del titular. Una de las razones más habituales para recurrir a estos almacenes es de tipo financiero: mientras las mercancías permanecen en ellos están libres de impuestos, lo que permite ofrecer servicios complementarios o mantener un mayor stock del producto sin asumir los elevados costes de infraestructura y administración que supondría nacionalizarla de inmediato.

Existen varios tipos de depósitos bajo control aduanero, cada uno con un funcionamiento distinto:

  • El almacén de depósito temporal (ADT) es un recinto en el que las mercancías pueden permanecer un máximo de 90 días desde su llegada, sin posibilidad de prórroga, según el artículo 149 del Reglamento (UE) n.º 952/2013 (Código Aduanero de la Unión). Pasado ese plazo deben recibir un destino aduanero (reexportación, despacho a consumo, depósito aduanero, etc.) o se consideran mercancía en situación irregular.
  • El depósito aduanero público (DAP) es un recinto en el que las mercancías pueden permanecer sin límite de tiempo hasta que se les asigna un destino.
  • El depósito distinto del aduanero (DDA), a diferencia de los anteriores, es un régimen fiscal y no aduanero: permite comprar mercancías a empresas importadoras o distribuidoras sin adelantar el IVA, aplazando su pago hasta que la mercancía sale del almacén.
  • Y por último, el depósito fiscal es un recinto debidamente habilitado y autorizado donde pueden almacenarse, y en su caso transformarse, en régimen suspensivo, productos objeto de impuestos especiales como hidrocarburos, bebidas alcohólicas y tabaco.

Depósito aduanero, DDA y zona franca: en qué se diferencian

El matiz más importante está entre el depósito aduanero y el DDA: el primero es un régimen aduanero que suspende aranceles e IVA sobre mercancía no nacionalizada, normalmente procedente de fuera de la Unión Europea, mientras que el DDA es un régimen fiscal centrado únicamente en el IVA, pensado para operaciones dentro del territorio español. Con la zona franca ocurre algo parecido: comparte con el depósito aduanero la suspensión de impuestos, pero se diferencia en el tipo de recinto, las operaciones permitidas dentro de él y el ámbito en el que opera. Puedes consultar la comparación completa en nuestro artículo sobre zona franca frente a depósito aduanero.

¿Por qué le interesa un depósito aduanero a una pyme que importa o exporta?

El depósito aduanero es una herramienta especialmente rentable para las pymes que hacen comercio internacional de forma habitual, sobre todo cuando actúan como intermediarias entre proveedores y clientes de distintos países. Al no tener que adelantar aranceles ni IVA hasta que la mercancía sale del depósito, mejora la liquidez de la empresa y reduce el riesgo de inmovilizar capital en mercancía que todavía no se ha vendido. Por eso, cada vez más empresas —incluidas las que están dando sus primeros pasos en la internacionalización— externalizan este tipo de almacenamiento en operadores logísticos especializados, convirtiendo costes fijos de infraestructura en costes variables ligados al volumen real de mercancía gestionado.

Elegir bien el depósito y el régimen aduanero adecuado también condiciona otras decisiones del comercio internacional, como el incoterm que se pacta con el cliente o proveedor —puedes repasar cómo elegirlo en nuestra guía de Incoterms 2020— o el tratamiento arancelario que aplicará a la mercancía una vez salga del depósito, que puedes consultar en nuestro artículo sobre barreras arancelarias y no arancelarias.