Diferencia entre Stock Económico y Stock Físico
El stock es el conjunto de productos, mercancías o materiales almacenados por una empresa, que tienen valor económico y son necesarios para su actividad. En la distribución o el comercio, el stock permite no depender de la fabricación o entrega inmediata del proveedor y hacer frente a los picos de demanda. Pero para gestionarlo bien hay que distinguir dos perspectivas distintas: la económica y la física.
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Diferencia entre stock económico y stock físico
El stock es la suma de materiales y productos que una empresa tiene almacenados, pero existen diferencias claras entre su aspecto económico y su aspecto físico.
En el ámbito económico, el stock es el capital inmovilizado, sumándole los costes financieros que generan esos materiales y productos. En el aspecto físico, en cambio, lo relevante son las actividades del almacén, como la conservación y la custodia de la mercancía.
- Stock económico: conjunto de productos, mercancías y materiales que son propiedad de la empresa, estén donde estén (en un almacén fijo, en tránsito desde el proveedor, en un almacén transitorio para ensamblaje o en una feria del sector). Su función es crear un flujo constante de mercancía para regular la cadena de suministro.
- Stock físico: mercancías y productos que ya están en poder de la empresa, necesitan espacio para su manipulación y, por tanto, generan costes de almacenaje.
Tipos de empresas según su estrategia de stock
Dentro de la gestión de stock existen básicamente dos estrategias de empresa:
- Especialización: competir con pocas líneas de producto, comercializadas en profundidad, para ser el mejor en ese nicho. El riesgo es mayor ante variaciones bruscas de la demanda, por ejemplo si un artículo entra en crisis por un cambio de moda o de gustos del consumidor.
- Acumulación: mantener una gran cantidad y variedad de productos para no depender de unos pocos. Así, si baja la demanda de un artículo concreto, el negocio sigue funcionando gracias al resto del catálogo.

Las empresas que compiten por especialización, con pocos productos, aportan las ventajas de un buen «saber hacer» en la gestión del almacenaje: mejor preparación, menores costes gracias a las economías de escala y mayor satisfacción del cliente. Es el caso, por ejemplo, de una empresa especializada en el almacenamiento y la distribución de una marca extranjera de coches, cuyo distribuidor local genera más valor añadido porque conoce las preferencias de los concesionarios y las mejores rutas de distribución y transporte, con mayor seguridad y menor coste.
Un buen resumen visual de todo esto lo ofrece este vídeo sobre gestión de stocks y almacenamiento:
