8 consejos para reducir los costes de transporte
Si envías mercancías, los costes de flete son una parte importante de los gastos de tu empresa. Elegir el modo de transporte adecuado, entender cómo se mueve la carga a través de la cadena de suministro y mejorar la visibilidad de esa cadena te ayudará a ahorrar dinero y a reducir los costes de transporte.
Tabla de Contenidos
- 8 consejos para reducir los costes de transporte
- 1. No categorices cada envío como urgente
- 2. Maximiza tus cargas
- 3. Compra en condiciones FOB, no CIF
- 4. Elige el método de transporte correcto
- 5. Consolida tu carga
- 6. Envía FCL y evita el LCL cuando puedas
- 7. Trabaja con un socio logístico de confianza
- 8. Trabaja con empresas de logística que aporten visibilidad de la cadena de suministro
8 consejos para reducir los costes de transporte
A continuación te explicamos algunos consejos para que tus gastos de transporte sean mínimos:
1. No categorices cada envío como urgente
Tanto si haces envíos internacionales como nacionales, es importante investigar y comparar las opciones disponibles para saber qué método de envío te resulta más rentable.
Pregúntate: ¿cuáles son las tendencias actuales del mercado de carga? ¿De qué deberías estar al tanto en el mercado actual?
Asegúrate de que tu proveedor logístico esté informado sobre las noticias actuales y futuras del mercado, como una subida generalizada de tarifas o cambios inesperados. Por ejemplo, las tarifas de transporte marítimo suelen alcanzar su temporada alta antes del Año Nuevo Chino, cuando muchos importadores adelantan sus pedidos antes de que China cierre por las vacaciones y todos los transportistas trabajan a plena capacidad.
En general, estar al tanto del mercado —organizar tu producción antes de la temporada alta y enviar la carga cuando las tarifas son más bajas— puede ahorrarte bastante dinero.
2. Maximiza tus cargas
Cuantas más cajas o productos cargues en un contenedor marítimo, menos pagarás por cada unidad, ya que las navieras cobran por contenedor de punto A a punto B, no por producto. La diferencia de coste de flete entre un contenedor de 20 pies y uno de 40 pies o 40HQ es pequeña en comparación con la capacidad de carga adicional que ganas, así que usar el contenedor más grande suele compensar.
Los 4 tamaños de contenedor más habituales en transporte marítimo y su capacidad aproximada son:
- 20 pies: unos 33 m³.
- 40 pies estándar: unos 66,5 m³.
- 40 pies High Cube (40HQ): unos 76 m³.
- 45 pies High Cube (45HQ): unos 86 m³.
3. Compra en condiciones FOB, no CIF
Cuando compras en condiciones FOB, tomas tú el control del flete, lo que te da la oportunidad de negociar una tarifa más competitiva. Si compras en condiciones CIF, es tu proveedor quien organiza el envío hasta el puerto de destino y quien decide con qué naviera trabajar. Puedes consultar la guía de Incoterms para ver el resto de condiciones de entrega y quién asume cada coste y riesgo en cada una.
Si es el proveedor quien paga el flete, lo más habitual es que lo repercuta en el precio de venta del producto. Tomar tú el control del transporte suele merecer la pena, ya que de todas formas ese coste acaba formando parte de tu coste final.
4. Elige el método de transporte correcto
Puedes combinar distintos métodos de organización del transporte si es necesario. Combinar transporte aéreo, marítimo y terrestre puede reducir tanto el tiempo de tránsito como el coste total.
El transporte internacional puede ser tan complejo o tan sencillo como necesites: lo importante es elegir el modo más oportuno y económico para cada envío. Los métodos más habituals de transporte de carga son aéreo, marítimo, por carretera, o combinaciones como carretera+aéreo o marítimo+ferrocarril. Comentáselo a tu socio logístico para asegurarte de que envías tu carga al menor coste posible.
5. Consolida tu carga
Esto es especialmente útil si compras pequeñas cantidades de producto a distintos proveedores y ninguno de ellos tiene, por separado, suficiente pedido para llenar un contenedor.
En cada puerto de origen, tu proveedor logístico puede ofrecerte un servicio de consolidación que agrupe los productos de varios proveedores en una carga completa de contenedor.
Así evitas el envío LCL (ver el punto 6 sobre por qué suele salir más caro) y maximizas tu carga de contenedor. A veces compensa pedirle a uno de tus proveedores que lleve la mercancía en camiones hasta el punto donde tengas mayor volumen de envío, para consolidarla allí.
Aunque pagues algo más en transporte terrestre, puedes ahorrar bastante más en el transporte marítimo al evitar las cargas LCL. Tu agente de transporte siempre puede ayudarte a calcular qué opción te sale mejor.
6. Envía FCL y evita el LCL cuando puedas
En algunos casos no podrás evitar el envío LCL: se usa habitualmente cuando no tienes carga suficiente para llenar un contenedor completo.
Cuando envías LCL, compartes el contenedor con otros importadores, lo que genera costes adicionales, ya que el contenedor tiene que pasar por una estación de carga (CFS) para dividirse entre los distintos destinatarios.
Comenta esto con tu socio logístico: según el volumen de carga que tengas, siempre existe un punto de equilibrio a partir del cual un envío LCL o FCL te sale más barato.
7. Trabaja con un socio logístico de confianza
¿Tu socio logístico consigue las mejores tarifas con transportistas, aerolíneas de carga y navieras? ¿Tiene más de un contrato de transporte marítimo? Cuantas más opciones de transportista tenga tu socio logístico, más probable es que tu carga se envíe de la forma más rentable.
Un socio logístico con varios contratos de transportista siempre puede ofrecerte una alternativa cuando la hace falta.
8. Trabaja con empresas de logística que aporten visibilidad de la cadena de suministro
El objetivo de la visibilidad de la cadena de suministro es mejorar los plazos de entrega y el rendimiento general de la operación.
Tener visibilidad en cada eslabón de tu cadena de transporte, desde proveedores hasta clientes, te ayudará a reaccionar más rápido ante cualquier problema. Esto te ahorrará tiempo y dinero a largo plazo.
