Zonas Francas en Logística ¿Qué son y para qué sirven?

Mapa mundial estilizado con formas geométricas de colores sobre fondo azul claro, representando el comercio internacional.

Estas zonas son extensiones delimitadas de un país, donde se disfruta de ciertos beneficios tributarios

Una zona franca es un área geográfica delimitada dentro de un país donde la legislación aduanera se aplica de forma diferenciada o no se aplica, de modo que las mercancías de origen extranjero pueden entrar, permanecer y ser transformadas sin quedar sujetas al régimen tributario y arancelario habitual.

A efectos de aranceles, IVA y otros impuestos a la importación y exportación, una zona franca se considera fuera del territorio aduanero general, aunque físicamente esté dentro de las fronteras del país. Por eso resulta especialmente útil para empresas que almacenan, transforman o distribuyen mercancías con destino a mercados internacionales, incluidas las pymes que buscan reducir costes logísticos y de comercio exterior.

Origen y funcionamiento de las zonas francas

El origen etimológico viene del latín y concretamente de la palabra zona que a su vez procede del griego y puede traducirse como “cinturón” o “faja” y el segundo término, franco, significa «libre«. Empezó a acuñarse esta expresión con la aparición del comercio internacional, aunque fueron los Fenicios los primeros en promover lugares libres de impuestos para el almacenamiento y traslado de mercaderías.

Estas zonas son extensiones delimitadas de un país, donde se disfruta de ciertos beneficios tributarios, como la singularidad del pago de derechos de importación de mercancías, así como exención de algunos impuestos o una divergente regulación de éstos.

Algunas naciones suelen ubicar estas zonas francas en regiones apartadas con la finalidad de atraer allí inversión y generar empleo, y de esta manera, promover el desarrollo económico de la región en cuestión.

La entrada y la salida de mercancías de estas zonas suelen referirse a la importación y exportación respectivamente. Y la permanencia de los productos dentro de la zona puede ser indefinida porque no existen plazos para su extracción o retiro.

Por lo general, en las zonas francas se llevan a cabo tareas comerciales, de almacenamiento, de servicios y de tipo industrial, aunque estas últimas solo para la exportación, con la excepción de los bienes de capital que no registren antecedentes de producción en el territorio aduanero general ni en las zonas aduaneras especiales.

Las zonas francas están cerradas y los puntos de acceso y salida están sometidos a la vigilancia aduanera. En general, todas las personas, mercancías y medios de transporte que entren o salgan podrán ser sometidos a un control aduanero. Conviene no confundir la zona franca con otras figuras similares como el depósito aduanero, que tiene un alcance y unos requisitos distintos.

¿Cuáles son las ventajas de una zona franca?

Las ventajas para el exportador

Las mercancías comunitarias, incluidas las nacionales, que están en estas zonas pueden favorecerse de las medidas vinculadas con la exportación, como el pago de las restituciones y la exención del IVA. La percepción de estas cantidades se realiza desde el primer instante en que las mercancías entran en la zona franca. Para una pyme que exporta de forma habitual, esto se combina con una correcta elección de Incoterms 2020, que determinan quién asume los costes y riesgos del transporte hasta destino.

Las ventajas para el importador

A las mercancías situadas en las zonas francas no se les aplican a su entrada los derechos arancelarios, los gravámenes reguladores agrícolas, las tasas especiales sobre hidrocarburos, bebidas alcohólicas y tabaco, ni el IVA. Ese aplazamiento en el pago de los impuestos supone una ventaja financiera importante para las empresas importadoras, que pueden esperar a introducir la mercancía en el mercado nacional para liquidarlos.

No todas las zonas francas cumplen la misma función: existen zonas francas comerciales, centradas en almacenamiento y distribución; industriales, orientadas a la transformación y fabricación de mercancías; y de servicios, para actividades logísticas y administrativas vinculadas al comercio internacional. En España suelen combinar varias de estas funciones dentro del mismo recinto.

¿Cuántas zonas francas hay en España?

España cuenta actualmente con siete zonas francas en funcionamiento:

  • Barcelona
  • Cádiz
  • Vigo
  • Sevilla
  • Santander
  • Las Palmas de Gran Canaria
  • Santa Cruz de Tenerife

La Zona Franca de Barcelona es la de mayor superficie del país y una de las más activas en servicios logísticos e industriales, pero las siete comparten el mismo régimen aduanero especial descrito en este artículo.

¿Cómo puede una pyme aprovechar una zona franca?

Instalarse o operar desde una zona franca no es solo cosa de grandes multinacionales. Una pyme que importa componentes, los transforma y los reexporta puede reducir de forma notable sus costes de aranceles e IVA mientras la mercancía permanece dentro de la zona, y ganar flexibilidad para almacenar stock sin plazos de retirada. Antes de dar el paso conviene tener claros los documentos necesarios para exportar desde España y, si la empresa está dando sus primeros pasos fuera del mercado nacional, revisar también las claves para internacionalizar una pyme española.