¿Cómo diseñar una zona acuática en un hotel en funcionamiento sin cerrar el establecimiento durante largos periodos?
Ampliar la infraestructura de un hotel que continúa recibiendo huéspedes exige una planificación especialmente precisa. El objetivo no consiste únicamente en construir una nueva zona acuática, sino en organizar los trabajos de forma que la piscina principal, las terrazas, los accesos y otras instalaciones importantes puedan seguir utilizándose durante la mayor parte del proceso.
Para conseguirlo, la fase de diseño debe coordinarse desde el principio con el calendario operativo del establecimiento.
El análisis de la ocupación, los recorridos de los huéspedes, las instalaciones existentes y las características del terreno permite decidir qué trabajos pueden ejecutarse simultáneamente y cuáles deben trasladarse a periodos de menor demanda.
Un buen Diseño de parques acuáticos para un hotel existente debe tener en cuenta, por tanto, tanto la futura experiencia del usuario como el funcionamiento diario del establecimiento durante la propia obra.
¿Qué información debe recopilarse antes de diseñar la zona acuática?
La planificación debería comenzar con datos reales sobre el hotel, el terreno y sus huéspedes.
Es importante conocer la ocupación en las distintas temporadas y el perfil de los principales grupos de usuarios.
No necesita la misma instalación un hotel familiar con una elevada concentración de niños pequeños que un gran resort con usuarios de distintas edades y una ocupación muy variable a lo largo del año.
También debe realizarse un inventario de la infraestructura existente.
Entre los principales aspectos que conviene comprobar se encuentran:
- conexiones de abastecimiento de agua;
- red de saneamiento y drenaje;
- potencia eléctrica disponible;
- ubicación de conducciones enterradas;
- sistema existente de filtración y tratamiento del agua;
- accesos para maquinaria y transporte;
- principales recorridos de los huéspedes.
La topografía del terreno y la ubicación de las instalaciones técnicas pueden condicionar el tamaño y la distribución final de la zona.
Por eso, no conviene decidir primero cuántas atracciones se instalarán y tratar después de adaptar la infraestructura a ellas.
¿Cómo influye el movimiento de los huéspedes en el proyecto?
La circulación de personas dentro del hotel debe analizarse antes de distribuir los elementos acuáticos.
Una nueva instalación no debería bloquear los principales accesos a la piscina, los restaurantes, las habitaciones o las zonas de descanso.
También es importante estudiar cómo se utilizará el espacio una vez finalizada la obra.
La distribución debe evitar concentrar todas las atracciones más populares en un único punto y favorecer una circulación intuitiva entre diferentes áreas de juego.
El objetivo no es garantizar que nunca aparezca una zona menos utilizada, sino reducir el riesgo de crear espacios poco funcionales o puntos con una concentración excesiva de usuarios.
Estos datos también ayudan a estimar el número de personas que podrían utilizar la zona simultáneamente.
A partir de esta previsión se dimensionan la superficie, los elementos acuáticos y la infraestructura técnica necesaria.
¿Por qué es importante calcular correctamente la instalación hidráulica?
El número y el tipo de atracciones determinan la demanda de agua del sistema.
Cada boquilla, arco, cortina o estructura interactiva trabaja con un caudal y una presión determinados.
Por ejemplo, Watersystem especifica para cada producto sus propios parámetros técnicos. Algunas de sus atracciones trabajan aproximadamente a 1,7 bar, aunque el caudal necesario cambia según el modelo.
Por ello, el diseño hidráulico debe calcular:
- caudal simultáneo previsto;
- presión necesaria;
- capacidad de bombeo;
- volumen de almacenamiento cuando existe recirculación;
- capacidad de filtración y tratamiento.
El objetivo no consiste en instalar bombas lo más grandes posible, sino en adaptar el sistema al funcionamiento real de las atracciones.
Un equipo sobredimensionado también puede aumentar innecesariamente el coste de inversión y explotación.
¿Por qué un sistema modular facilita la ejecución?
Las soluciones modulares permiten dividir una inversión en varias fases.
Esto resulta especialmente útil cuando el hotel no puede cerrar toda su zona recreativa durante semanas o meses.
En lugar de intervenir simultáneamente en toda la superficie, pueden prepararse sectores independientes y abrirlos progresivamente.
Watersystem destaca precisamente la posibilidad de ampliar posteriormente sus parques infantiles acuáticos mediante nuevas atracciones.
Para aprovechar esta flexibilidad, la primera fase debe prever futuras necesidades.
Conviene dejar preparada capacidad suficiente en:
- redes hidráulicas;
- alimentación eléctrica;
- filtración y tratamiento;
- área disponible;
- conexiones para nuevos elementos.
De esta forma, una ampliación posterior no obliga necesariamente a reconstruir toda la instalación existente.
¿Cómo reducir el tiempo de obra dentro del hotel?
Una parte importante de los elementos puede fabricarse previamente fuera del establecimiento y trasladarse posteriormente para su instalación.
Esto reduce la cantidad de trabajos que deben realizarse directamente en las zonas utilizadas por los huéspedes.
Los materiales compuestos ligeros también pueden facilitar el montaje.
Watersystem indica que sus atracciones se fijan mediante anclajes a una base de hormigón previamente preparada. El menor peso de las estructuras puede reducir la necesidad de cimentaciones especialmente complejas, aunque las características de la base deben adaptarse siempre al tamaño y a las cargas del elemento concreto.
No debe interpretarse, por tanto, que una estructura ligera pueda instalarse sin una preparación adecuada del soporte.
Los elementos de mayor tamaño pueden requerir soluciones estructurales adicionales.
El calendario de construcción debe adaptarse a la temporada
En un hotel en funcionamiento, no todos los trabajos generan las mismas molestias.
Las fases con mayor impacto suelen ser:
- movimientos de tierra;
- ejecución de canalizaciones;
- preparación de la base;
- trabajos de hormigón;
- instalación de redes hidráulicas y eléctricas;
- montaje de las atracciones;
- pruebas y puesta en marcha.
Los trabajos más ruidosos y los que requieren maquinaria pesada deberían programarse, siempre que sea posible, durante periodos de menor ocupación.
El montaje de equipos y las pruebas finales pueden organizarse posteriormente en fases más cortas.
También conviene prever rutas independientes para trabajadores, materiales y maquinaria.
De esta manera se reduce la interferencia con los recorridos utilizados por los huéspedes.
¿Qué ventajas aportan los composites en una obra por fases?
Watersystem utiliza materiales compuestos y plásticos técnicos en sus atracciones.
La empresa destaca su resistencia a la corrosión, su bajo peso y su menor conductividad térmica respecto a muchos elementos metálicos.
Estas características pueden resultar útiles tanto durante el montaje como durante la explotación posterior.
El bajo peso facilita el transporte y la colocación de determinados componentes, mientras que la resistencia a la corrosión es relevante en un entorno sometido continuamente a humedad y agua tratada.
La empresa utiliza también un número reducido de piezas móviles y diseña componentes con acceso relativamente sencillo para mantenimiento.
Esto puede simplificar algunas intervenciones técnicas, aunque no elimina la necesidad de inspecciones periódicas.
¿Cómo influye la superficie y el drenaje en la planificación?
La zona de juego necesita una superficie adecuada para trabajar permanentemente en condiciones húmedas.
También debe existir un sistema eficaz de evacuación del agua.
La geometría y las pendientes se diseñan teniendo en cuenta:
- puntos de recogida;
- caudal de las atracciones;
- superficie total;
- ubicación de los equipos;
- Sistema hidráulico utilizado.
En las instalaciones con recirculación, el agua recogida vuelve al sistema de tratamiento antes de reutilizarse.
En otros proyectos pueden emplearse configuraciones diferentes.
Por eso, no debe asumirse que todos los Splash Parks funcionan necesariamente mediante un circuito completamente cerrado.
La solución se selecciona según las condiciones técnicas y sanitarias de cada proyecto.
El tratamiento del agua debe definirse antes de comenzar las obras
La filtración y el tratamiento no deberían añadirse al proyecto cuando la parte visible de la instalación ya está terminada.
Durante la fase de planificación hay que determinar:
- qué volumen de agua debe tratarse;
- qué caudal circulará por el sistema;
- qué capacidad de filtración será necesaria;
- qué sistema de desinfección se utilizará;
- dónde se instalarán bombas, filtros y equipos de dosificación.
Una adecuada tecnología de tratamiento y dosificación del agua permite ajustar la instalación al uso previsto y facilita posteriormente el control de los parámetros sanitarios.
La automatización puede ayudar a mantener valores más estables, pero debe complementarse con controles, calibración y mantenimiento periódico.
¿Qué ocurre con el resto de la infraestructura del hotel?
Una nueva zona acuática puede modificar el uso de otras partes del complejo.
Si la instalación aumenta el atractivo del establecimiento o concentra más huéspedes en una determinada zona, también conviene revisar:
- accesos peatonales;
- zonas de descanso;
- restauración;
- baños;
- duchas;
- aparcamiento;
- circulación interna.
El proyecto no debería analizar únicamente la superficie donde se instalarán los juegos de agua.
Una nueva atracción funciona dentro de un sistema hotelero más amplio.
Cuanto mejor se integre con los servicios existentes, menor será el riesgo de trasladar el problema de capacidad de una zona del resort a otra.
Diseñar por fases permite adaptar la inversión al hotel
Crear una zona acuática en un establecimiento que continúa funcionando es posible sin cerrar durante largos periodos toda la infraestructura recreativa.
La clave está en preparar previamente la intervención.
Un buen proyecto define:
- qué zonas se cerrarán;
- durante cuánto tiempo;
- qué trabajos pueden realizarse fuera de temporada;
- qué infraestructura debe prepararse para futuras ampliaciones;
- cómo circularán huéspedes y trabajadores;
- cuándo se realizarán las pruebas y la puesta en marcha.
La modularidad facilita esta estrategia porque permite desarrollar el proyecto progresivamente.
El hotel puede comenzar con una zona más compacta y ampliar posteriormente su oferta si aumenta la demanda.
De este modo, la inversión se adapta tanto al espacio disponible como al calendario operativo y al presupuesto del establecimiento.
